martes, 20 de marzo de 2012
Caballero del zodiaco
Uno de los inventos del profesor Franz de Copenhague fue el horoscopio. Una ingeniosa máquina con la que podías ver el futuro con solo manipular unas rueditas con las que ajustabas tu situación astral. Téngase en cuenta que la palabra clave en todo lo anterior es "manipular". El caso es que soy virgo. Virgo con ascendente leo. Lo digo con satisfacción porque tengo una debilidad por los leo. Un compañero virgo me dice de vez en cuando que los virgo somos muy ordenados. Bueno, en mi caso va por rachas; aunque me parece que cada vez lo soy más (ordenado). Me tranquiliza ver los libros alineados, la mesa preparada para comer, la mesilla de noche; todo armónico y uno con mi estado de ánimo. Ahora bien, que no mire nadie en el cajón de esa mesilla, ni en el armario, ni dentro de mi alma de virgo. Aunque estoy pensando en empezar a poner un poco de orden ahí también. Todo sea por el prestigio del signo.
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