Sociolingüística, al final lo he mirado; J. S. es un experto en sociolingüística (ciencia de la que, por mi parte, lo ignoro casi todo). Ha escrito el artículo en un castellano de nivel profesoral, a ratos enigmático. Me he quedado con una palabra: dirimir, ¿cómo se dice en euskera dirimir?, ni idea.
Me ha recordado lo que hace Jabier Muguruza en su novela “Café Mokka”: incluye dos textos escritos en español comentando que son difíciles o imposibles de traducir al euskera. Entiendo que a lo que apunta Muguruza es a que una lengua poderosa como el castellano, cultivada por miles de escritores durante siglos, ha llegado a un nivel de expresión altísimo en todos los ámbitos; administrativo, científico, literario, el que se te ocurra.
El euskera juega, inevitablemente, tres categorías más abajo, con toda la dignidad de los equipos modestos. J. S. es perfectamente capaz de escribir su artículo en el mejor euskera posible (lo que es mucho, muchísimo); pero, por razones que no he visto reflejadas en su artículo, lo ha escrito y publicado en castellano. Tiene todo el derecho, claro; habrá querido que llegue a más gente, a los desconocedores del euskera en particular.
Este hecho, tan común, de discurrir sobre el idioma vasco en castellano, me causa cierto desasosiego (también cuando, como ahora, lo hago yo mismo). Sean cuales sean los motivos, siempre es un desaire a la lengua de Axular (Cervantes, Axular, cada uno paradigma en su idioma). Me hubiera encantado que el dichoso artículo hubiese estado escrito en euskera, incluso me lo hubiera leído entero, por la novedad; aunque igual entonces no se lo hubiesen publicado en un medio de tanta difusión. Lo que es impepinable, y en esto creo que estamos todos de acuerdo (todos los que apreciamos la lengua vasca) es que los problemas del euskera solo tienen una solución: que la gente lo hable y lo escriba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario