martes, 28 de abril de 2026

Borges y los vascos (1)

    Leyendo la crítica de una novela del argentino Martín Caparrós me salta a la vista esta frase: “el golpe del 30, cuando Uriburu derrocó a Yrigoyen”. No tenía ni idea de quienes eran estos dos, pero en cualquier caso ambos descendían de vascos.
    En Argentina, según Google, el 10 por ciento de la población tiene ascendencia vasca. También la tenía, lo mencionó él mismo varias veces, Jorge Luis Borges. Sin embargo, a lo largo de su vida echó pestes de los vascos. Pero no siempre, no hay que descartar que lo hiciera de cara a la galería, como parte del personaje que todos tenemos para relacionarnos con el mundo.
    Ese año de 1930 Borges, que estaba a punto de eclosionar como genio de la literatura, conoció a un escritor de solo 17 años con el que más tarde forjaría una gran amistad. Se llamaba, seguramente ya lo has adivinado, Adolfo Bioy Casares. Juntos publicaron muchos textos y, además, a partir de 1947, y hasta la muerte de Borges en 1986, Bioy llevó un diario en el que reflejaba lo que se decía en sus encuentros.
    De ahí salió el libro titulado “Borges”. Tiene su gracia que una y otra vez inicie las anotaciones con la frase “Come en casa Borges”. En sus muchas páginas se menciona varias veces a los vascos. Estos comentarios, hechos por Borges en su vida privada, pueden dar una idea más auténtica de lo que pensaba de los vascos, aunque está claro que tampoco era un tema que le obsesionase.

No hay comentarios: