sábado, 6 de septiembre de 2014

Edad y decepciones

Es curioso que a todas horas se me estén ocurriendo cosas que podría comentar aquí, en el blog, y que cuando me siento al teclado no me acuerde de ninguna. O recuerde algo vagamente; sí, era una cita (a quote) de una película. ¿Te gustan las películas antiguas?. A mí sí. Hace no mucho que murió Lauren Bacall (real name Betty Joan Perske, una de las más deslumbrantes bellezas de Hollywood) y el revuelo informativo y retrospectivo que se originó me ha animado a ver una de sus películas, "Cómo casarse con un millonario" (1953), que además suma los alicientes de contar también con las actuaciónes de Marilyn Monroe (aquí no añado nada) y Betty Grable (preciosa la canción, solo voz y piano, que le hizo Neil Sedaka). Ya hacia el final el personaje de Bacall se echa atrás cuando estaba a punto de dar el sí a su pretendiente millonario y de cierta edad. El siguiente diálogo tiene lugar.
-¿Te he hecho daño?
- Sí. Pero me recuperaré.
-Parece que ya lo has hecho
- No, ésa es una de las pocas ventajas de la edad. Las decepciones se vuelven una parte normal de la vida.
Ésa es la cita. "Una de las pocas ventajas de la edad es que las decepciones (disappointments) se vuelven una parte normal de la vida". O dicho en el argot del boxeo, uno se convierte en un encajador.
                

viernes, 8 de agosto de 2014

Sentido del humor

Situación: noticia en la tele, atracan una gasolinera armados con un hacha. Mi comentario: desde luego atracar con hacha es algo que debería estar prohibido.
Otra: paseo por la calle esta espléndida mañana de agosto. Comentario: no tengo palabras en castellano para describir mis sensaciones en este momento así que recurriré al inglés, wonderful!.
Mi opinión: esto es humor (levemente) inteligente. Más bien absurdo y algo surrealista. Y decididamente naif.

jueves, 10 de julio de 2014

Reflexiones de un ciclista

Andar en bicicleta. ¿Puede ser una contradicción?. Si voy en bicicleta a algún sitio, está claro que no he ido andando. Pero se dice así, de momento. Es curioso que ha sido andando en bicicleta cuando he sentido más íntimamente mi pequeñez como ser viviente, cuando me he sentido más desvalido ante la naturaleza. Y por algo tan poco amenazador, en principio, como la lluvia. Si vas en bici y llueve, te mojas. Aunque lleves un chubasquero el agua acaba calándote "hasta los huesos". O entrando en detalles los pies se mojan en los calcetines empapados, la cabeza chorrea porque el casco tiene aperturas que dejan pasar el agua. Guantes, culotte, y al cabo de poco tiempo "todo", rezuma humedad, las gotas corren libres por el canto de la nariz y trazan hilos por las piernas. La lluvia, que no supone mayor contratiempo habitualmente, se convierte en incómodo enemigo contra el que no puedo hacer nada (salvo asumir mi derrota y buscar refugio bajo el alero de algún edificio, un árbol no vale, te mojas igual y además es bajo un árbol cuando las gotas engordadas hacen impacto certero en tu nuca y se deslizan inmisericordes por tu espalda). El caso límite, que he podido vivir en algunas ocasiones, es cuando estalla una tormenta y la excursión en bici te ha llevado a algún paraje montañoso lejos de todo lugar habitado. Es entonces, avanzando penosamente contra el viento, medio cegado por el agua que empaña las gafas y se mete en los ojos, sintiendo la claridad de un rayo y oyendo después el retumbar del trueno; es entonces cuando intuyes que eres poca cosa, que la fuerza de tus manos es ridícula, que lo único que te queda es aguantar, mojarte, pasar frío. Esperar que pase la tormenta.

jueves, 3 de julio de 2014

Un paso adelante

¿Qué es un buen libro?. Si una novela es bendecida por los críticos pero a mí no me gusta, ¿a, soy un tarugo; b, soy demasiado listo; c, son cosas que pasan?. Bueno, las posibles respuestas agotarían el abecedario y seguramente la mejor sería z, ¿qué más da?. Aún así me gustaría proponer la mía; x, el libro ideal es el que va un paso por delante del lector. Es el libro que parte de mi altura y en cada idea va un poco más allá. El que me descubre lo que estaba intuyendo pero aún no había verbalizado. Si los pasos de adelanto son muchos, no entenderé gran cosa, me perderé (a, soy un tarugo); si no me cuenta nada que no sepa, me aburriré (b, listillo). Los libros que me gustan son esos que graciosamente me toman de la mano y me ayudan a dar un pasito más.

miércoles, 4 de junio de 2014

Seguro "Kafka"

¿Hay algo mejor para nuestra tranquilidad que un seguro a todo riesgo para el hogar?. Basándonos en muchos años de experiencia ahora podemos ofrecerle, a un precio muy competitivo, este novedoso seguro a todo riesgo que hemos bautizado como "Kafka" en homenaje al inmortal escritor que como es sabido dedicó su vida laboral a los seguros. Este seguro "Kafka" le protege ante cualquier eventualidad que pueda trastornar el discurrir apacible de su existencia. Y se preguntará, ¿hay letra pequeña?, ¿todo, absolutamente todo queda cubierto?. Pues sí, todo; todo hipotético accidente, del tipo que sea, queda al amparo de esta póliza. Pero, eso sí, hay que hacer una pequeña aclaración. Imaginemos que un meteorito choca con la Tierra, o que que la lava de un volcán arrasa nuestro barrio. En estos casos, y se comprenderá que se trata de escenarios ciertamente muy remotos, obviamente no podríamos responder; pero atención, aún en estos casos este seguro podría resarcirle el cien por cien de lo perdido, siempre que se trate de sucesos hipotéticos. Todo lo que pudiera suceder está incluido en el seguro. Permítanme que les ponga otro ejemplo más próximo. ¿Un hipotético incendio quedaría cubierto?. Categóricamente sí. Solo en el caso de que ese incendio tuviera realmente lugar  quedaría excluido de la cobertura. Pero ojo, si lo que ocurre es una inundación, entonces el caso de incendio entra de lleno en los posibles casos de indemnización por el valor total, y subrayo total, de lo perdido. Seguro "Kafka", cobertura hipotética total. Si lo contrata antes de fin de mes le regalamos otro seguro gratis para su vehículo.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Pensamiento deslavazado

He salido de casa y al bajar los ocho escalones que separan los soportales del nivel de la calle me ha venido a la cabeza Kensington Road, la calle de Londres. Es que me alojé una vez en un hotel allí y recuerdo las escaleras delante de cada puerta. El caso es que nunca antes se me había ocurrido el paralelismo. Dice Fernando Savater que es risible que un mamífero pretenda entender el universo (y seguro que tenía en mente a los mamíferos más listos, entre los que no me encuentro). Los mamíferos en general bastante tienen (tenemos) con mamar y dormir. En esa línea de no entender vengo preguntándome últimamente por los mecanismos del pensamiento. Mi impresión es que estamos "pensando" todo el tiempo y mis primeras incógnitas son ¿por qué en una cosa y no en otra? y ¿cómo pasamos de un tema a otro?. En ese fluir continuo de la mente también me parece que no salimos de unos cuantos temas habituales (cada uno los suyos, eso sí). Una clave es el lenguaje, las palabras. Sin ellas no sé si sería posible pensar en absoluto (más bien solo sentir). Así que el mecanismo sería sentir algo a través de un estímulo captado por los sentidos , traducirlo a palabras y a partir de ahí elaborarlo contando con sentimientos y palabras que tengamos en la memoria (que ésa es otra) y sacar alguna conclusión. Claro que la conclusión es casi siempre una incertidumbre, duda, suposición o pregunta. O así lo pienso yo, ya que existo.

viernes, 9 de mayo de 2014

La banda sonora original del universo

Soy clavado a mi padre, o eso dicen todos. Físicamente, se entiende, y con un desfase de 30 años, también se entiende. ¡Puedo ver el futuro!. Como seré si no me tropiezo antes. En lo demás, en el carácter, no nos parecemos tanto. En algunas cosas somos más bien lo contrario. En general creo que llega un momento en el que todo hijo comienza a pensar que es más listo que su padre (hijo, hija, padre, madre, you know). En mi caso también, pero sólo en algunas cosas; en otras estoy muy lejos de serlo. No daré pistas. El caso es que el otro día me sorprendió una observación que hizo mi padre. Una observación que me pareció surrealista para venir de él. Me quedé tan descolocado que no le pedí ninguna explicación adicional y ahora mismo no estoy del todo seguro de que fuera esto lo que quiso decir. Y voy con "esto". Comentó lo asombroso que sería, si fuera cierto, la idea de que todos los sonidos que el mundo han sido no se hubieran apagado por completo. Y tiene lógica. El sonido es una vibración del aire que una vez provocada se va trasmitiendo y atenuando y rebotando hasta que ¿desaparece?. ¿O lo que pasa es aunque aparentemente ya no hay vibración alguna, sí que la hay, cada vez más nimia, insignificante, pero que no desaparecerá del todo... hasta el infinito?. Pura matemática. Un sonido se atenúa del todo en el infinito. Así que cuando las ciencias adelanten otra barbaridad se podrá recuperar, volver a oír, todos los sonidos de toda la historia del universo. En particular todas las conversaciones. En singular todo lo que una persona ha dicho en su vida.