sábado, 16 de noviembre de 2024

Mejor así

    Volvemos en cuarenta segundos. Hay cambio de narrador. No sé quién era el otro. Sería sudamericano o mexicano, por esa palabra, mesada. En todo caso, ha hecho lo más difícil; arrancar con la historia; plantear un escenario, la Sorbona, y unos personajes, Akito Kamura, la bestia, y la ingenua Ilke, la bella holandesa atraída por el talento misterioso del Quasimodo nipón. Llegados a este punto, Akito se está viniendo arriba. Dentro sintonía, estamos en el aire.
    Akito le muestra a Elke el álbum de estampas eróticas. Esta se fija, curiosa; sorprendida por la no tan sutil maniobra; no se lo esperaba. Pero a Elke el amor físico le parece algo de lo más natural. Sospecha que en Holanda se folla más que en Japón, o, por lo menos, que las holandesas como ella follan bastante más que los japoneses como Akito. El torpe intento de hacerse el experto Casanova oriental le provoca una ternura carente por completo de impulsos libidinosos.
    Akito teoriza sobre el arte erótico japonés, y señala los rostros impasibles, los moños de los que despuntan agujas y cintas, los cuerpos envueltos en kimonos —serán kimonos— que se entreabren mostrando la unión carnal en toda su crudeza.
    Elke no sabe qué hacer, admira la mente de Akito, disfruta con sus saberes poliédricos, pero no se ve enzarzada en lo que sería una desigual e inarmónica coreografía sexual. Tampoco quiere herir su orgullo masculino. Peligro, no ve ninguno; le basta imaginar el encuentro sobre un tatami entre la atlética holandesa y el escuchimizado japonés, no habría color.
    Se acuerda entonces de su madre, en Amsterdam, de sus alusiones a unas supuestas armas de mujer. Siempre le había parecido un comentario machista; ahora intuye que se refería a situaciones como esta, a las habilidades necesarias para disuadir de forma inocua al samurai Akito, estimado compañero de estudios, erudito en artes varias, inseguro aprendiz de seductor.

    Nota: Este es un remake incruento del relato de Julio Ramón Ribeyro Al pie de la letra

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