sábado, 6 de junio de 2026

Accidentes

    Leer puede matar; está el caso del que encaramado en una escalera para alcanzar el estante superior de su librería se puso de puntillas y acabó cayendo de cabeza, eso sí con el libro bien sujeto en la mano. No transcendió ni título ni autor.
    Cuidado con las escaleras, las de mano, las portátiles quiero decir. Bueno, con todas porque una caída por las escaleras nunca es desdeñable. Siempre es buen momento para prevenir en lo posible los accidentes domésticos.
    Porque los accidentes suceden, como dicen en inglés, o más exactamente accidents will happen, los accidentes sucederán. Lo raro, lo imposible, es que no haya accidentes.
    La higuera, por ejemplo, la higuera es traicionera. Sus ramas pueden parecer robustas y fiables pero si te subes a una higuera, a coger higos se supone, cuidado; esas ramas resultan ser quebradizas, te puedes partir una pierna, o algo peor.
    Los tejados, máximo peligro. Pocas veces me he subido a un tejado y menos que lo pienso hacer en el futuro. Además tengo vértigo, creo; o solo miedo a las alturas, no sé.
    La bañera, ¿por qué las hacen con esa ligera curva? Tampoco hace falta que la haya; el jabón, el desgaste, lo que sea que las vuelve resbaladizas. Y un resbalón en la bañera, y hasta en la ducha, te pilla en circunstancias de especial indefensión, porque estás desnudo y sin gafas, y te puedes golpear con la grifería, con el borde de la bañera, con la pared.
    Los accidentes pasan y, extrapolando, también hay accidentes, o giros inesperados del guion, en las relaciones. En 1963, sobrada de voz, presencia y salero, Patsy Ann Noble grabó esta  “Accidents Will Happen”; producida por Norrie Paramor, uno de los magos del pop inglés.

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