sábado, 27 de junio de 2026

Old movie

    Me puse a ver la película de 1947 Gentleman’s Agreement (acuerdo de caballeros), que en España se tituló “La barrera invisible” (¿por qué?). Me puse a ver la película y en seguida me di cuenta de que ya la había visto. La he vuelto a ver y me ha vuelto a gustar; por la hechura en sí y por la sutileza del guion, entre otras cosas (Gregory Peck una de ellas).
    La novela original fue un best seller y la película ganó el Oscar. Todo esto pasó hace casi ochenta años y me lo había perdido hasta hace poco; hasta que vi la película por primera vez y la olvidé, y hasta ahora que la he vuelto a ver. No es una película de la que se acuerde mucha gente, me parece.
    El tema es el antisemitismo en Estados Unidos. Lo había, a pesar de que hacía bien poco que las democracias occidentales habían derrotado a los nazis. La autora de aquella novela, Laura Zametkin, era judía y el guionista, Moss Hart, también.
    Hay un dato, que ronda lo paranormal, en relación a los judíos y los Premios Nobel. Siendo el 0,2 por ciento de la población mundial, personas de esa procedencia han ganado un 22 por ciento de esos premios. En literatura el porcentaje se queda en un 12 por ciento (incluido el último, el húngaro de apellido impronunciable que, por desgracia, no conoce el punto y aparte).
    La sutileza a la que me refería es la utilizada para explicar las diferencias de sentimientos entre una víctima y un testigo que cree estar completamente en contra de ese odio injustificado pero en la práctica apenas hace nada para erradicarlo. Sí, exactamente lo mismo que en ese caso en el que estás pensando.
    Y para que quede claro reproduzco el sencillo diálogo entre el niño, Tommy, y su padre, Gregory Peck en la película, sobre el tema. Pregunta el inocente chaval sobre la causa de esa inquina en contra de los judíos:
    Why? Are they bad? (¿Por qué? ¿Son malos?).
    Some are, sure. Some aren't. It's like everybody else.(Algunos sí, claro. Otros no. Como pasa con todos).
    Coincido; entre los judíos, como entre los cristianos o entre los musulmanes, hay de todo. También pasa entre los ricos y entre los pobres, e incluso entre los miembros de las distintas nacionalidades (que no son eternas, por cierto).

No hay comentarios: