sábado, 28 de julio de 2007

El amor en los tiempos del blog

¿Es el sexo el consuelo cuando nos falta amor, o es el amor el consuelo cuando nos falta sexo?. El caso es que ambos venden mucho. Lo he comprobado repasando blogs. El amor arrasa, el sexo... también. Puede que paradójicamente el amor gane en número de blogs por la sencilla razón de que la urgencia del sexo hace que un blog resulte un medio lento, moroso. Para el amor los blogs son un cauce perfecto. Texto, imágenes y música para recrear sentimientos. Love is a many splendored thing...

viernes, 27 de julio de 2007

Lectura

En verano se lee más. Los que leen. No leer no es delito. Seguro que hay muchas cosas que hacer mejores que leer. Más divertidas, más lucrativas, más humanas. Como yo no sé hacerlas, leo. Tampoco es delito leer el último éxito de ventas en las librerías, y a mi particularmente me gusta "estar al día". Pero caigo en la cuenta de que es un error leer sobre todo los libros de moda. Si queremos leer los mejores libros, quiero decir. Porque, ¿cuántos de los libros más vendidos del último año pasarán a estar entre los mejores libros del último siglo?. Uno entre cien siendo optimistas, porque además los mejores libros tampoco suele coincidir que son los más vendidos.
Así que cualquier día de estos me atrevo con "la montaña mágica" de Thomas Mann, una novela unánimemente alabada. Y seguiré sin leer "el código Da Vinci".

jueves, 26 de julio de 2007

Odiando al jefe

Para el noventa por ciento de los asalariados, lo mejor de las vacaciones es perder de vista al jefe. Cómo nos molesta que alguien que sabe menos que tú (¡es tan evidente!), te diga lo que tienes que hacer. Duro destino el de los jefes. Hagan lo que hagan recibirán el más incondicional odio de sus subordinados. De algunos de ellos al menos. Yo no odio a mi jefe porque es un ángel. Un Angel Mari más exactamente. Además es conciliador, de buen trato y barre siempre para la empresa. Yo haría lo mismo. En confianza, me falta carácter para ser jefe.

martes, 24 de julio de 2007

En el periódico

Hay una sección fija del periódico que bajo el epígrafe de "vida social" se subdivide luego en "nacimientos" y "defunciones". Un clásico del periodismo. Ahí, entre otras cosas, podemos ver las modas en cuestión de nombres de hace, digamos, unos ochenta años, y compararlas con las de ahora mismo. Directamente de estas páginas han salido recientemente dos argumentos complementarios. Por un lado el de la película de Alfonso Cuarón "Children of men", donde se cuenta como de repente dejan de nacer niños (entretenida sin más la película) y por otro el de la novela de José Saramago "Las intermitencias de la muerte", donde de repente la gente deja de morirse. No lo he leído, aunque me imagino una parábola sobre la sociedad similar a la de "Ensayo sobre la ceguera". Pero la prensa se renueva y se adapta a los nuevos tiempos y desde no hace mucho esta sección de "vida social", se ha visto enriquecida con otro apartado titulado "bienvenidos" donde se publica cada día la foto de un recién nacido con un pequeño texto, ambos mandados por los lectores; o sea por los padres, abuelos, hermanos, tíos o primos de los recién nacidos. Caritas con los ojos cerrados, o abiertos, manitas en el aire y frases que incluyen términos como "nuestro tesoro", "desde su llegada" (se diría que ha venido en barco), "la alegría de la casa", "hasta a su abuelo el cascarrabias se le cae la baba", "es precioso"... No puedo evitar la sonrisa y pensar que mi instinto paternal es casi maternal.

Biblia y deporte

Sensaciones agradables: la lasitud de los músculos después de hacer ejercicio. ¿Tendrán que ver las endorfinas que dicen que se generan?. Lo que veo claro es que si no usamos los músculos (y tengo entendido que son muchos) se van agarrotando, debilitando, haciéndose más pequeños. Otra ventaja de hacer ejercicio: el placer que supone no hacer nada después. Nada es bueno en exceso, claro. Ni comer, ni beber, ni correr, ni trabajar, ni descansar, ni leer, ni escribir en el blog. El agua misma en exceso supone ahogarse. ¿No decía la Biblia que hay un tiempo para cada cosa?. Eclesiastés, capítulo tres, "hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa bajo el sol", y luego dice también, "un tiempo para buscar y un tiempo para perder". Esto me hace reflexionar, un tiempo para perder. Fallar es tan humano como acertar.

lunes, 23 de julio de 2007

Feeling groovy

Hicieron falta cien libras de barro, que en el cambio de idioma se convirtieron en cien kilos. "Con sólo barro los formó" y más adelante "ha creaaaaado a un hombre y de cooompañera una mujer, uouooo". Y ojo, que admito que quizás lo que pasó fue que creó una mujer y de compañero un hombre, uouooo. El caso es que ambos se miran, se sonríen, se acompañan. Se sienten bien.

domingo, 22 de julio de 2007

Somos y seremos

Quisiera ser hombre gol (o el poeta del gol, mejor), rock & roll star, duro de película, novelista de culto; o sea lo normal en cualquier soñador. Quisiera ser y luego saber sobrevivir a haber sido. Soy lo que soy, un ser humano. Con mi parte sublime y mi parte canalla. Todos los hombres llevan dentro un héroe y un villano, y sería un error juzgar a alguien solo por la parte de su ser íntimo que ha salido a la superficie. El azar, la necesidad, las malas compañias, los buenos alimentos, la educación sentimental, los instintos altos y bajos, nos empujan a ser lo que somos: ladrones generosos, sinceros truhanes, asesinos compasivos, simpáticos sinvergüenzas...