martes, 8 de enero de 2008

De la amistad

La amistad es un puente sobre aguas turbulentas (Paul Simon, supongo). El amor puede durar toda la vida, o puede no durar. La amistad, me parece, va por etapas. A los diez años cambié (me cambiaron) de localidad de residencia. Allí dejé a mi mejor amigo. Al amigo de mi infancia. Su madre era modista y recuerdo estar en su casa siendo muy pequeños, en lo que llamaban el cuarto de costura, jugando debajo de la mesa. Luego juntos en la calle y en la escuela. Aprendiendo a andar en bici con una bicicleta descacharrada. Caminando por la calle con el brazo sobre el hombro del otro. Y de repente vivíamos a diez kilómetros de distancia (un océano a los diez años). Cuando le volví a ver ya eramos otros. He vuelto a verle de vez en cuando. Un viejo conocido. No hemos vuelto a compartir nada. Hubo otros amigos, que también pasaron. En eso estamos.

lunes, 7 de enero de 2008

Pisando el suelo

Pobres niños ricos. Esos somos nosotros. Pero hablaré sólo por mí. Tengo toda la información que quiera. Y tengo que escoger, o mejor dicho el azar escoge por mí. Así leo un periódico, veo algunas películas, oigo algunas canciones, intercambio opiniones sobre unas pocas cosas. Y me doy cuenta de que nada original digo e incluso a veces prefiero decir lo que se espera que diga más que lo que auténticamente pienso para no llevar la contraria a alguien que por otra parte aprecio. Que aprecio aunque sólo sea porque el azar hace que le tenga como interlocutor y en el fondo se lo agradezco. Porque tengo miedo a la soledad y necesito de la gente. Y ellos me necesitan a mí, o más frecuentemente se necesitan entre ellos. Así que procuro poner mi grano de arena, aunque me aburro en seguida y no encuentro ese interlocutor que me fascine con su charla. No es de extrañar, yo sería a mi vez igualmente aburrido para él. Y sigo con mi visión muy particular, muy limitada del mundo. Asomado a mi ventanita. Se diría que padezco en mi visión el efecto túnel y sólo veo lo que abarca un canuto de cartón que me ponen delante del ojo. Sólo soy un especimen de la especie humana. Del homo sapiens sapiens. Me parece que exageran con el nombre.

sábado, 5 de enero de 2008

Dieta

El oro es comestible. No en lingote, que seguramente resulta indigesto, sino en viruta. La dieta saludable a seguir después de los excesos debería incluir tiempo y silencio, que son oro. El tiempo, ese gran eliminador de toxinas. Tiempo para aprovechar y para perder. Y cuando lo pierdes es cuando más lo aprovechas. Y silencio. El silencio multiplica la acción del tiempo. Es un catalizador (Calatañazor es otra cosa). El silencio es un catalizador que pone el tiempo a nuestro servicio. El silencio nos deja pensar; nos da una oportunidad de ser más nosotros. Tiempo, silencio, oro. Buen provecho.

viernes, 4 de enero de 2008

Tremano le parole

"Meravigliosa creatura" suena en el anuncio... de un coche. No puedo estar en mayor desacuerdo. Un coche es una cosa, no una criatura. La canción me gusta. Es de Gianna Nannini (overbooking de enes), cantante italiana de voz desgarrada y que pone mucha emoción en sus canciones. Esta fue un éxito, al menos en Italia, y aparece en el album "Dispetto" (despecho) de 1995. Leída la letra no sé seguro si habla de amor o de ecología. Bueno, es amor en cualquier caso. Una frase que me gusta "occhi di sole mi tremano le parole", o sea "ojos de sol me tiemblan las palabras". La tercera persona del plural tiene esa terminación en "no" que me resulta poética y musical.

jueves, 3 de enero de 2008

Mi no entender

De la imposibilidad de entenderse. El chocolate espeso y las cosas claras. Quizás las frases hechas sean la mejor manera de entenderse. Se han ido puliendo a lo largo de los años como las piedras de las ciudades antiguas y ya no hieren cuando nos rozamos con ellas. Con las frases quiero decir. Una frase nueva, de bordes cortantes, te puede hacer daño. Porque nunca significa lo mismo para el que la dice que para el que la escucha (si sólo la oye ni te cuento). Cada uno ve la montaña desde su valle. Unos la ven abrupta e inaccesible y otros apta para un tranquilo paseo hasta la cumbre.
Del arte de ponerse en el lugar del otro. También es imposible, pero ahora se trata de imaginar. Imagina que el otro tiene razón (a veces pasa). Busca motivos, si no se te ocurre ninguno interioriza que hay algo que tu ignoras, algo que no entiendes (a veces pasa también). En último caso piensa que tiene derecho a estar equivocado (esto lo aprendí en una canción de Gilbert O'Sullivan, decía "the right to be wrong if I choose").
Pero me he desviado. No quería referirme a no entenderse porque se opina distinto. Me refería a no entenderse a secas. Y es que claro, tampoco sabemos explicarnos.

miércoles, 2 de enero de 2008

Partícula en el infinito

La Tierra con mayúscula, el planeta, gira sobre sí misma y en torno a una estrella no particularmente agraciada que a su vez gira sobre sí misma y con todo el sistema solar en torno al centro de la Via Láctea, nuestra galaxia (una vez cada 200 o 250 millones de años, vaya ruina de tiovivo que no nos deja dar ni una vuelta completa). Y no me extrañaría que la Vía Láctea, esta galaxia, girara en torno a otra cosa, no sé, el centro del Universo (no le puedo negar la mayúscula) cada x tiempo, cuando x tiende a infinito. Total, que un año nuestro viene a ser un microsegundo a escala galáctica (y estoy exagerando, será menos).
¿A qué viene esto?. Me gusta asomarme al vacio y sentir el vértigo existencial de vez en cuando.

martes, 1 de enero de 2008

Cerca del Jazz

¿Sabes lo largo que se le hizo a Noé el diluvio?. Pero escampó. Tras la tempestad viene la calma. El batería cambia los palillos por las escobillas y la música en tono pausado sigue el ritmo acariciante obtenido al deslizar éstas por los tambores, obteniendo sonidos amortiguados y tranquilizantes. Es el momento de abrazar y decir al oído: "Shhh, todo va bien". Todo va bien.