martes, 15 de enero de 2008

Marca registrada

Voy a embotellar tu amor,
marca registrada.
Atesoraré las botellas
para los días señalados
y señalaré
todos los días.
Meteré tu amor
en mi maleta
y declararé en la aduana
que es para consumo
exclusivamente personal.
Guardaré tu amor
bajo etiqueta
de denominación de origen.
Mantendré tu amor
gran reserva
a tu temperatura ambiente.
Llevaré siempre conmigo
tu amor,
marca registrada.

lunes, 14 de enero de 2008

Cansar la cabeza

Esta frase es buena: "En una discusión lo difícil no es defender la propia posición, sino conocerla". Somerset Maugham. Lo habitual en una discusión es coger lo que dice el otro y darle la vuelta y así una y otra vez a ver quien se cansa antes. Sería estupendo pararse a reflexionar e intentar aclararnos primero nosotros mismos. Claro que muchos pensarán que si no nos llevamos la contraria sería todo mucho más aburrido. Y como dijo Somerset Maugham (el escritor mejor pagado de la década de 1930) mucho más trabajoso.

domingo, 13 de enero de 2008

Preparativos

He comprado este libro, "Oblivion" de James Foster Wallace. No he leído nada de él , pero le tenía apuntado en mi lista de futuribles hace tiempo (o sea de posibles futuras lecturas). He encontrado el libro por casualidad en la sección de librería de un hipermercado en un cajón con unos cuantos libros en inglés al módico precio de 3.95 euros la unidad. Así he aunado la satisfacción de conseguir un libro que me apetece leer a la de ser "más listo" que una multinacional que en mi opinión no ha sabido valorar el libro y me lo ha dejado por un precio que imagino inferior al que pagaron ellos al importador (o sea que de ilusión también se vive). He llegado a casa contento con mi ejemplar y me he entregado a uno de mis pequeños placeres, que consiste en leer las informaciones de las primeras páginas: El año de publicación, reseña del autor, otras obras publicadas, dedicatoria, cita (si la hay), primeras frases del primer capítulo... (ya he dicho que se trataba de un placer pequeño). Luego he procedido a despegar cuidadosamente la etiqueta con el precio que estaba sobre el código de barras de la contraportada. Debajo había otra etiqueta que indicaba un precio de 18.95 euros. Gran rebaja, he pensado satisfecho. Y he vuelto a despegar esta segunda etiqueta... para encontrar una tercera. 11.90 libras esterlinas. He meditado brevemente sobre el comercio internacional, la oferta y la demanda, las oscilaciones del mercado, el porqué del nombre de la moneda inglesa (esterlina, ¿no es raro?); y he despegado esta tercera y última etiqueta. Releo el título: "Oblivion". No sé qué es exactamente. Bueno, no lo sabía, ahora lo sé: Significa "olvido" o "inconsciencia". A mí me sonaba a "desgracia" o "ignominia". Acaricio las cubiertas satinadas. Creo que ya estoy preparado mentalmente para leer el libro.

sábado, 12 de enero de 2008

Un texto más sobre la lluvia

Anoche soñé que llovía. Un aguacero, como las lluvias del monzón. Como supongo que tiene que llover en Ranchipur. La lluvia tenía su propia luz y no se veía nada más allá de su fulgor blanco. Hoy también llueve. Y la mañana se convierte en todas las mañanas de mi vida en las que ha llovido. Protejo el pan y el periódico y troto hasta los soportales y revivo las veces que he pisado en falso y el agua ha entrado en mis zapatos. Y los paraguas que he ido perdiendo porque llovía y luego de repente no llovía y el paraguas se quedó en una cabina telefónica o colgado en la valla que rodea un campo de fútbol. Llueve detrás de los cristales y llueve sobre el parabrisas del coche. Y pienso sobre las propiedades misteriosas de la lluvia y su aparición aparentemente aleatoria en momentos muy precisos de nuestra vida. Insisto, llueve.

viernes, 11 de enero de 2008

Reunión de trabajo

Nos hemos reunido todos mis yo. Estaban el duro de roer, que es el jefe, o por lo menos el que habla con más aplomo, el soñador, que es tan iluso que sueña con cambiar el pasado, el pragmático que se ríe irónicamente del iluso y le recomienda que sueñe con el futuro, el divertido, que se prodiga poco, el melancólico, a punto de soltar una lágrima, el cobarde, siempre pendiente del qué dirán, y varios más que apenas conozco. La reunión se ha debido a varias quejas que ha habido a cuenta de comportamientos discutibles en el pasado .Hemos decidido que no se tomará ninguna decisión sin tener en cuenta todas las opiniones. Incluso que intentaremos tener en cuenta a mi yo subconsciente, que no ha acudido a la convocatoria pero que luego es el que no me deja dormir.

jueves, 10 de enero de 2008

Lo que vi y lo que entendí

Lo que vi. La mujer miraba a lo lejos con expresión seria. El hombre se le acercó por detrás y le puso la mano en el brazo. "Sabes que te quiero" le dijo acercándose a su oído. La mujer se giró ligeramente y esbozó una sonrisa. "Sí. Déjame sola" le contestó y volvió a mirar hacia el frente.
Lo que entendí. El hombre le dijo, le quiso decir: "Estoy aquí para apoyarte. Te quiero y necesito que lo sepas. Quizás no haya hecho las cosas como tu esperabas, pero no puedo ser infiel a mí mismo. Ahora me hace falta que me reafirmes en mis sentimientos. Que me comprendas y me compenses por quererte. Que me quieras tú también". La mujer contestó: "Sé que me quieres. Te agradezco tu demostración de cariño. Yo también te quiero, o eso quiero creer. Sin embargo prefiero estar sola ahora mismo. Para pensar sobre todo lo que ha pasado o para no pensar en nada; igual sería mejor lo segundo. Ya hablaremos".

miércoles, 9 de enero de 2008

Cambiemos de tema

Si todo el mundo fuera educado y tolerante no habría violencia. No habría ni películas con asesinatos. Al no haberlos ni tan siquiera comprenderíamos el concepto "asesinato". Sin el mal, tampoco comprenderíamos el bien. La conclusión por deducción al absurdo creo que es que el mal es inevitable, aunque no esté claro qué es. Tal vez la otra cara del bien, que tampoco está muy claro qué es. No sé muy bien porque he empezado diciendo esto. Yo pensaba en las polémicas interminables de periódicos, radio y televisión (y foros de internet) sobre naciones, lenguas, racismo, derechas e izquierdas. Sobre casi todo. Me inclino a ponerme de parte del que argumenta con tranquilidad y deja abierta la puerta a la posibilidad de que después de todo, el otro podría tener razón. O sea de parte del educado y tolerante. Y me acuerdo de lo que dijo una vez James Joyce a propósito de las también eternas discusiones en su época (y siguen sin duda) sobre Irlanda, Inglaterra, católicos, protestantes, gaélico, inglés, soberanía, represión, terrorismo etc. Y dijo algo como esto: "No podemos cambiar de país, cambiemos de tema".