miércoles, 12 de enero de 2011

Lo realmente importante

Es lo normal. Cuando alguien pasa una enfermedad grave o la pasa un ser querido y entonces ese alguien hace la reflexión de que ahora es cuando es consciente de lo realmente importante en la vida. "Ahora" es después de verle las orejas al lobo, "antes" es cuando pensaba sólo en mí. Pero nunca acaba de decir qué es eso "realmente importante", quizás porque no se puede expresar en palabras, o porque la verdad es que todos lo sabemos (antes y ahora) y ninguno acabamos de asimilarlo. Lo realmente importante... Lo intento: Vivir cada día, saber que todo es hermoso, y sobre todo (te va a sonar la frase) amar a tu prójimo como a ti mismo. Más fácil, amar a unas cuantas personas la mitad que a ti mismo. Más sencillo, dar algo.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Realidad y verdad

"La realidad es aquello (that) que cuando dejas de creer en ella, todavía sigue allí (there)". La frase parece ser de Philip K Dick y es curioso que la escribiera él, precisamente tan aficionado a imaginar. Llevo tiempo pensando (es un decir) en la (no) existencia de la verdad. Y pienso que la verdad sí que debe de existir, lo que pasa es que es casi imposible de aislar, de definir, de expresar. Y parecido pasa con la realidad. Realidad y verdad pueden ser lo mismo. Quizás la verdad es realidad sublimada, realidad filosófica, realidad destilada. Va frase: La verdad es la realidad con connotaciones éticas. La realidad más prosaica es fácilmente discernible: Hoy está nublado, no soy zurdo, la tierra es una esfera levemente achatada por los polos (o eso dicen). La realidad moral, la verdad, es casi siempre inaprensible y aunque no creas en ella, sigue ahí. Ahí o allí, no se sabe exactamente.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Non an early adopter

Yo aprendí inglés y el inglés cambió. Antes de eso aprendí español y el español ha cambiado. Centrándome: Las lenguas cambian continuamente y nuestro conocimiento de ellas es siempre precario. Hablamos de otras cosas con otras palabras, o con las mismas dotadas de nuevos significados; significados que consensuamos por el sistema práctico de que nos sigamos entendiendo. Entendiendo aproximadamente, claro. En nuevas tecnologías los términos nacen en inglés y un sociólogo (Everett Rogers) acuñó (en 1962) el término "early adopter" para los que primero se apuntan a una innovación. Pues bien, no soy un "early adopter". Me encuentro cómodo no siéndolo pensando que, a) es más barato así, b) no tengo prisa para disfrutar de esas ventajas sin las que he podido sobrevivir hasta ahora. Pero ojo, no renuncio para siempre; aspiro a integrarme en la "early majority", el pelotón de los usuarios que se suman cuando, y éste es el argumento c), la nueva tecnología ya se ha asentado en el mercado.

martes, 7 de diciembre de 2010

Tazas de café

He detectado una grieta en la taza de café. No parece que haya peligro de ruptura inminente. Hay que fijarse para verla. Va desde el borde hasta casi el fondo de la taza y se aprecia tanto por dentro como por fuera. Una tenue línea que no llega a afectar a la impermeabilidad que se espera del material (porcelana, algo más moderno, no sé). He escrito "la" taza, pero me refería a una de las cuatro tazas que componen el juego. Se trata de un juego de tazas con un soporte metálico que permite formar una torre con las cuatro, encajando cada una en la de abajo. Inciso sobre el diseño: A alguien se le ha ocurrido este artilugio. Siempre hay cosas que diseñar. Por ejemplo sillas. Puede parecer que es muy difícil diseñar una distinta, pero se diseñarán hasta casi el infinito (para aclaración sobre el infinito véase la entrada del catorce de noviembre) . Bueno, este diseño en concreto es un regalo de un supermercado, confesándolo todo. Hace sólo unos meses que las tenemos y estoy sacando un gran partido de estas tazas, ya que son más accesibles que las del armario. Eran cuatro, pero estos últimos días sólo estoy viendo tres en la torre de la cocina. Y una de ellas con esa inquietante grieta. Puede que la cuarta esté en el lavavajillas. Puede que haya sido el lavavajillas el que ha producido el desperfecto de la otra. Puede que en el mundo encaje mejor esta torre de tres con defecto incluido que la original de cuatro. La entropía, supongo.

martes, 30 de noviembre de 2010

Homenaje

Hablando de la confianza que inspira el género humano, "ninguna" es una respuesta habitual y ciertamente comprensible. Siempre hay voluntarios para odiar, insultar o pelear. Como dice el evangelio "quien esté libre de pecado que tire la primera piedra". Y el truco de la frase (inspirada como pocas) es que si hubiera alguien libre realmente de pecado nunca se le ocurriría tirar una piedra. Así que en este contexto de desesperanza quiero hacer un homenaje a la primera persona que amó. La primera persona que quiso desinteresadamente. Y yo estoy en que fue una mujer, probablemente. Aquel (hipotético) acto de amor fue el origen del género humano, lo hizo posible. A lo largo de los siglos sus ecos, los rebotes de generación en generación, han llevado (han traído) a la humanidad hasta el momento presente. Al rendir homenaje a la primera madre, esposa, hija, amiga amorosa creo que alcanzo también a todos los que ahora mismo son capaces de amar, de querer. Los que seguramente han recibido amor y lo reflejan hacia adelante casi desinteresadamente. Entre todos salvan la esencia del género humano, aunque en conjunto (la contradicción primigenia) no inspire ninguna confianza.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Redimensionando

Bien, bien, bien. Otra vez hablando solo. Escribiendo solo, pero sabiendo que alguien lo leerá. Una persona por lo menos. Una persona seguro. Estaba pensando que no tengo nada que opinar. Opinar es tan de listos como de tontos. No opinar también. Cada vez me parece más sabio estar callado. Un buen silencio persistente. Que diga otro la tontería. Que sea otro brillante, estoy abierto a la posibilidad de admirarle. Aunque a veces me apetece decir algo. Por ejemplo que el infinito, lo infinito, es un concepto difícil de manejar. Incómodo. Es como desplegar en el asiento del copiloto de un coche un mapa de carreteras de dos por tres metros. Se te dobla, se te rompe, molestas al conductor. Bueno, puede que no sea así en absoluto, pero no se me ocurre un símil mejor. Y usamos un truco. Reducimos lo infinito a unas dimensiones más asequibles. Así decimos de alguien que lo conocemos de siempre. O juramos que nunca esto o lo otro. O decimos que eso ya lo hemos hecho innumerables veces. Adaptamos el infinito a nuestras medidas sin por ello desvirtuar los significados (del todo). Es un truco de supervivencia. El mundo es infinito y nuestro pequeño yo sufre de vértigo asomándose a la ventana. Mi pequeño yo al menos. Así que pienso que el mundo llega hasta donde me alcanza la vista y aquel punto que está un pelín más alejado es el infinito. Y digo "siempre" y "nunca". Y así me siento mejor.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Que lío tengo

La lengua castellana está perdiendo las tildes. Será cosa de la edad. Me duele el caso de "solo". Es que lo tenía controlado; si es adverbio se acentúa (sic) , si es nombre no. Para asegurarse comprobar si lo podemos sustituir por "solamente" sin que cambie el significado. Sólo una vez estuve solo. Bueno, así solía ser. Ahora no debe llevar tilde nunca. Por cierto, cuando yo aprendí las reglas de ortografía no recuerdo que se utilizara la palabra tilde. Decíamos "lleva acento", "con acento en la o" o "sin acento". Sin duda confundíamos, confundo, acentuar y puntuar. Lo de "tilde" lo he aprendido de mayor, al tiempo que iba olvidando las reglas de acentuación/puntuación. Estoy casi seguro que "lío" lleva tilde (y que no se dice se acentúa).